La Línea C

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La Línea C

(Trocha 1,435 m – Corriente continua a 1500 V por línea aérea)

Une las estaciones ferroviarias Plaza Constitución de la línea Roca y Retiro de la línea Mitre, por debajo de las calles Bernardo de Irigoyen, Carlos Pellegrini, Sarmiento, Esmeralda, Maipú y la avenida Ramos Mejía. Su longitud es de 4.288 metros (entre centros de estaciones).

El 30 de julio de 1930 la Ordenanza Municipal 4.070 otorga una concesión a la Compañía Anónima de Proyectos y Construcciones de Madrid (CAPYC) de una red de cuatro líneas incluyendo la línea 1 entre Constitución y Retiro, con su recorrido por Pavón, Bernardo de Irigoyen, Carlos Pellegrini, Juncal y Av. Maipú. Con el objeto de llevar a cabo las obras concedidas a CAPYC se funda en Madrid la Compañía Hispano–Argentina de Obras Públicas y Finanzas (CHADOPYF), subsidiaria de aquélla.

El 23 de febrero de 1933 comienzan las obras de la línea 1 en las plazas Constitución, Independencia y Moreno (las últimas hoy desaparecidas), a cargo de la constructora Inca, sustituida más tarde por la alemana Siemens Bauunion. El 24 de abril de 1933, frente a la excavación practicada Constitución, se realiza la ceremonia oficial de comienzo de las obras. Éstas avanzaron por las calles Bernardo de Irigoyen y Carlos Pellegrini, pero el 9 de agosto de 1933 la Municipalidad autorizó el cambio del trazado por Sarmiento, Esmeralda, Santa Fe y Maipú.

En 1934 llegan a Buenos Aires los primeros coches, de procedencia alemana, y el 9 de noviembre se inaugura la línea 1 entre las estaciones Plaza Constitución y Diagonal Norte.

El 6 de febrero de 1936 la línea 1 alcanza su terminal definitiva frente a la estación Retiro del Ferrocarril Central Argentino (luego General Mitre), aunque el servicio lo hacía por la traza original que unía directamente Retiro con la estación Lavalle.

Antes de inaugurar la prolongación a Retiro, CHADOPYF había solicitado autorización para construir una variante con curvas más suaves y una estación intermedia bajo la plaza San Martín, que se inauguró el 17 de agosto de 1937. El tramo antiguo pasó a utilizarse como una amplia cochera de doble vía con capacidad para 44 coches.

Con la Corporación de Transportes, la línea 1 tomó su actual denominación de Línea C.

Las estaciones de la línea C tienen todas alrededor de 106 metros de longitud, lo que permite operar trenes de 6 coches. Todas poseían escaleras mecánicas y la mayoría fueron decoradas con mayólicas que representan paisajes de España. Al igual que en la B el cobro de los pasajes se realizaba mediante molinetes, en los que se introducía una moneda de 10 centavos.

La señalización automática fue instalada en 1934 por la empresa alemana Siemens & Halske, y hasta el presente sólo ha sufrido pequeñas modificaciones, siendo hoy el sistema de señales más antiguo de la red subterránea.

El material rodante original constaba de 30 duplas Orenstein & Koppel, con equipamiento eléctrico Siemens Schuckert, coches con 42 asientos, 4 puertas por lado y alimentación por línea aérea. Buena parte de estos vehículos aun cubre los servicios de la línea C. Paulatinamente fueron incorporándose 10 duplas más y 15 unidades simples del mismo origen (de 40 asientos, con dos cabinas), lo que permitió formar trenes de 3 coches, para las horas de menor demanda.

Las líneas de CHADOPYF introdujeron el sistema de alimentación eléctrica de corriente continua de 1.500 voltios por línea aérea, voltaje más elevado que permitía disminuir la cantidad de subestaciones.

El 1º de junio de 1956 se habilita el pasaje peatonal subterráneo expresamente construido entre las estaciones Avenida de Mayo de la línea C y Lima de la A, al norte del túnel de esta última línea, y se implanta la denominada “tarifa postal”, que permitió desde entonces la libre combinación entre todas las líneas subterráneas. Un segundo pasaje paralelo al anterior, del lado sur del túnel de la línea A, fue habilitado el 4 de mayo de 1961.

Con la concesionaria METROVÍAS la Línea C experimentó algunos cambios en razón de las obras acordadas en el contrato de concesión. Se renovaron las subestaciones, la vía y varias escaleras mecánicas, se agregaron escaleras mecánicas hasta superficie; se repuso el funcionamiento de las instalaciones de ventilación originales y se remodeló el de la estación Diagonal Norte. La reforma más importante fue el alargamiento de la vía 1 en Constitución, más modificaciones menores en otras estaciones, lo que permitió operar en la Línea C trenes de 6 coches. En cuanto al material rodante la línea siguió operada con la flota Siemens con el refuerzo de una o dos formaciones de coches japoneses –llamados “Nagoya”– de la Línea D.